15 junio, 2008

La semana de 65 hs revienta el sueño europeo

El trabajador europeo está desconcertado. Por la noche, se acuesta con el nuevo discurso dominante: las empresas modernas miman al máximo la salud de su gente, sociólogos y filósofos nos han prometido para el siglo XXI una nueva sociedad del ocio, con tiempos de trabajo cortos gracias a la implantación de las nuevas tecnologías... Por la mañana, el mismo trabajador se desayuna con la confirmación de que la conciliación era sólo un cascarón verbal: lo que de verdad viene es una brecha, un enorme boquete abierto en el techo de su semana laboral y en el de Europa, la cuna del modelo social
Un acuerdo pretendería ampliar la jornada de trabajo hasta las 60-65 horas semanales en un intento por favorecer la competencia de las empresas europeas
La prometida sociedad del ocio y la conciliación, aún más lejos…

1 comentario:

Javier De Iacovo dijo...

El modelo de la flexiguridad de los países nórdicos, requiere de una fortaleza estatal y de un tejido social que no poseen todos los países miembros de la UE. Pero de imitarlo, a querer poner en marcha una "tendencia flexicida" de 65hs semanales, se contrapone con el objetivo de mayor competitividad. Por supuesto que se contabilizará un aumento de Hs hombre. La cuestión sigue siendo la misma... Ese aumento de Hs hombre ¿se traduce en un aumento de la productividad? El desempeño del capital humano afectado con esta medida ¿será de mayor calidad?