La respuesta no es sencilla y tiene varios matices. En primera instancia, estamos viviendo el resurgimiento y asentamiento de los sindicatos como actores de poder en la negociación laboral, tarea que habían dejado de tener en la década pasada. En segundo lugar, la creciente inflación reduce la capacidad de consumo de los asalariados. Seguir leyendo en Empleos & RRHH de La Nación.
13 octubre, 2008
Más sobre solapamiento salarial
La respuesta no es sencilla y tiene varios matices. En primera instancia, estamos viviendo el resurgimiento y asentamiento de los sindicatos como actores de poder en la negociación laboral, tarea que habían dejado de tener en la década pasada. En segundo lugar, la creciente inflación reduce la capacidad de consumo de los asalariados. Seguir leyendo en Empleos & RRHH de La Nación.
06 octubre, 2008
Encuesta Anual de Salarios: si te he visto ni me acuerdo?
No caben dudas de que este ha sido un año duro para la Argentina, para los Argentinos. Paros y protestas reiteradas, disputas e internas entre el campo y el oficialismo y una creciente inflación que no cesa han hecho estragos en la billetera de los accionistas y demás soberanos que habitamos estas tierras de turbulencia e inestabilidad constantes. Sumado a ello, la reciente crisis financiera mundial. La Argentina no gana para sustos. Lamentablemente, a nivel mercado de trabajo (entre otros), esto nos ha traído aparejado diversos inconvenientes, léase sino el titular publicado el pasado 2 de Octubre en Infobae Profesional Online: "Volvió a caer la demanda laboral y se acercó a niveles del 2001" (artículo completo aquí). Ante esta situación de desconcierto y malestar económico, las empresas han optado por sostenerse, "apalancarse", otorgando desde principio de año "aumentos parciales" a sus empleados. No obstante, tendrán que volver a hacerlo: según un reciente artículo del Infobae "un 15% de las firmas consultadas para la confección de la Encuesta de Remuneración Total respondió que en la primera parte del año dio un 18 y 20%, pero como estaban muy retrasadas consiguieron una partida presupuestaria de entre un 5 y 10% para aumentar los salarios en la segunda mitad del 2008". Por ende, ya no basta con realizar la famosa "encuesta salarial de mercado/benchmark" anual. Ahora las empresas deben medirse constantemente: "Tanto en el 2005 como en el 2006 el 80% del mercado revisaba los salarios una vez al año. En el 2007 el 60% de las empresas revisó dos veces y en el 2008 lo hizo el 80%". Y la temperatura no la da solamente la competencia o la industria, sino también los índices de inflación y el acceso de los empleados a la canasta básica de alimentos. Todo pareciera indicar que se vaticinan nubes negras en el horizonte local en materia salarial. Por lo pronto, se prevee finalizar el año con unos últimos ajustes aunque "ya no haya márgen para incrementar los salarios sin poner el riesgo la competitividad" (Revista Apertura, Edición Septiembre 2008). No obstante, aún no está todo dicho, y restan algunos meses para terminar de delinear la situación para el año entrante, meses en los cuales podrían presentarse mejoras sobre el panorama actual. Será cuestión de ser optimistas y esperar que la tormenta pase.. (leer más sobre políticas salariales aquí). 11 julio, 2008
Beneficios flexibles, bla, bla, bla...
18 junio, 2008
¿Cuál es tu remuneración pretendida?
En los tiempos de nuestra Argentina, de economía fluctuante, la ya acostumbrada a escucharse pregunta podría perder su razón de enunciación. He escuchado decir al respecto que quién no puede responder a la pregunta denota cierta debilidad. La de no saber cuánto vale su trabajo, o lo que es lo mismo, la debilidad de no hacerse valer ante el entrevistador. Aun así, no puedo dejar de pensar que la pregunta es en esencia difícil de responder. Como todo encontramos quienes la resuelven sin inconveniente alguno, pero me atrevo a decir que para más personas el momento de afrontar la respuesta conlleva bastante angustia.
Es verdad, podemos pensarlo fríamente. La entrevista laboral es en parte negociación, tenemos un comprador y un vendedor, roles que dependiendo la jerarquía del puesto y la empresa en cuestión, pueden oscilar entre un lado y otro del escritorio. Siguiendo esta línea de pensamiento, cuando el entrevistado está a la venta, debe tener en claro cuánto vale su experiencia, su potencial de desarrollo, sus competencias y el puesto que está dispuesto a dejar para asumir el nuevo riesgo/desafío. Por la otra parte, el selector necesita asegurarse que la oferta de remuneración que la persona está dispuesta aceptar sea duradera en el tiempo y que no surga un pedido de aumento, digamos…al cuarto mes.
Ahora, dejemos la frialdad para la teoría y pensemos que no importa de qué lado estemos, esos roles son siempre ocupados por personas (o al menos por ahora!). Uno queriendo hacer su trabajo de la mejor manera posible, otro queriendo mostrar en la medida de lo posible lo mejor de sí para obtener el trabajo. A un lado una persona trabajando, con presiones, demandas, requerimientos y el fin último e inexorable: conseguir a la persona más idónea para el puesto. Al otro lado, una persona trabajando de buscador de trabajo, vaya a saber uno desde hace cuánto, en un contexto económico particular y dentro de un mercado que lejos esta de poseer estándares de remuneración claros sobre los cuales basarse.
Quizás es hora entonces, de modificar lo establecido, de posicionarse desde otro lugar. Pensemos que existen otras maneras de abordar la pregunta. Empezar, por ejemplo, preguntando por la remuneración actual (o última si no se encuentra trabajando al momento de la entrevista) puede ser una vía más amigable para comenzar a charlar del tema, sin incomodar o descolocar al candidato. A los entrevistados, prepararse para la entrevista, pensar a conciencia, hacer los cálculos y extenderlos en el tiempo si hace falta, para entender qué nivel de remuneración será el necesario para solventar los gastos y llevar el nivel de vida que se quiera llevar.
31 mayo, 2008
Recibos de sueldo: Mejor asesorarse
A veces por confianza, a veces por temor, o incluso por desinterés, pareciera que los empleados elegimos permanecer en la ignorancia. Un artículo de Infobae arroja luz sobre algunos puntos que el común de las personas desconoce a la hora de leer su recibo de sueldo y las posibles consecuencias que este desconocimiento conlleva.
Reconocer que somos ignorantes en la materia por elección propia, es el primer paso para poder dejar de serlo. Es mi deseo que la lectura del artículo sirva como impulso para continuar con el asesoramiento. Para comenzar ya mismo, por aquí por favor.

